En marzo de 1982, la nave rusa Venera 13 resistió durante dos horas, enviando imágenes como ésta. En la parte inferior derecha se ve un trozo de la nave sobre el planeta Venus.
Venus
Es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol y el tercero en cuanto a tamaño (de menor a mayor), también es el más semejante a La Tierra por su tamaño, masa, densidad y volumen. Los dos se formaron en la misma época, a partir de la misma nebulosa.
Sin embargo, es diferente de la Tierra. No tiene océanos y su densa atmósfera provoca un efecto invernadero que eleva la temperatura hasta los 480 ºC. Es abrasador.
Al encontrarse Venus más cercano al Sol que la Tierra, siempre se puede encontrar, aproximadamente, en la misma dirección del Sol (su mayor elongación, distancia angular entre los dos cuerpos, es de 47,8º), por lo que desde la Tierra se puede ver sólo unas cuantas horas antes del orto o después del ocaso. A pesar de ello, cuando Venus es más brillante puede ser visto durante el día, siendo uno de los tres únicos cuerpos celestes que pueden ser vistos tanto de día como de noche (los otros son la Luna y el Sol). Venus es normalmente conocido como la estrella de la mañana (Lucero del Alba) o la estrella de la tarde (Lucero Vespertino) y, cuando es visible en el cielo nocturno, es el objeto más brillante del firmamento, aparte de la Luna. Los primeros astrónomos pensaban que Venus eran dos cuerpos diferentes porque, unas veces se ve un poco antes de salir el Sol y, otras, justo después de la puesta.
Órbita: La órbita de Venus tiene un radio medio de unos 108 millones de kilómetros (la de la Tierra tiene unos 150 Mkm). Aunque, como las órbitas de todos los planetas, tiene forma elíptica, la elipse de Venus es prácticamente una circunferencia: tiene una excentricidad de tan sólo 0,01. A esta distancia del Sol la órbita tiene un período de unos 225 días terrestres. Estos datos sí parecen asemejar Venus a la Tierra como “planeta gemelo”, al menos hasta cierto punto. Nuestro año es más largo, pero no mucho más.
Rotación: Venus gira sobre su eje muy lentamente y en sentido contrario al de los otros planetas. El Sol sale por el oeste y se pone por el este, al revés de lo que ocurre en La Tierra. Además, el día en Venus dura más que el año.
Datos básicos
Venus
La Tierra
Tamaño: radio ecuatorial
6.052 km.
6.378 km.
Distancia media al Sol
108.200.000 km.
149.600.000 km.
Dia: periodo de rotación sobre el eje
-243 días
23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol
224,7 días
365,256 días
Temperatura media superficial
482 º C
15 º C
Gravedad superficial en el ecuador
8,87 m/s2
9,78 m/s2
Geología: La superficie de Venus es relativamente joven, entre 300 y 500 millones de años. Tiene amplísimas llanuras, atravesadas por enormes rios de lava, y algunas montañas.
Hay dos mesetas principales a modo de continentes, elevándose sobre una vasta llanura. Estas dos grandes mesetas son elevaciones que se encuentran a unos 3 Km de altura sobre el relieve general del planeta. La meseta Norte se llama Ishtar Terra y contiene la mayor montaña de Venus (aproximadamente dos kilómetros más alta que el Monte Everest), llamada Maxwell Montes en honor de James Clerk Maxwell. Ishtar Terra tiene el tamaño aproximado de Australia. En el hemisferio Sur se encuentra Aphrodite Terra, mayor que la anterior y con un tamaño equivalente al de Sudamérica. Entre estas mesetas existen algunas depresiones del terreno, las depresiones reciben el nombre de Planicies y alcanzan hasta 2 Km por debajo del radio medio del planeta. Las más importantes son las planicies de Atalanta, Sedna, Guinevere, Lavinia y Niobe. Con la única excepción del Monte Maxwell, todas las características distinguibles del terreno adoptan nombres de mujeres mitológicas. Las Regio (regiones) son los altiplanos situados en las mesetas. estos altiplanos se encuentran entre 2 y 4 Km sobre el radio medio del planeta. Las más importantes son las denominadas Alfa, Beta, Phoebe, Themis, Metis y Tethus.
Venus tiene muchos volcanes. El 85% del planeta está cubierto por roca volcánica. La lava ha creado surcos, algunos muy largos. Hay uno de 7.000 km.
En Venus también hay cráteres de los impactos de los meteoritos. Sólo de los grandes, porque los pequeños se deshacen en la espesa atmósfera.
Las fotos muestran el terreno brillante, como si estuviera mojado. Pero Venus no puede tener agua líquida, a causa de la elevada temperatura. El brillo lo provocan compuestos metálicos.
Estructura interna: El interior de Venus es probablemente similar al de la Tierra: un núcleo de hierro de unos 3.000 km de radio, con un manto rocoso que forma la mayor parte del planeta. Según datos de los medidores gravitatorios de la sonda Magallanes, la corteza de Venus podría ser más dura y gruesa de lo que se había pensado. Se piensa que Venus no tiene placas tectónicas móviles como la Tierra, pero en su lugar se producen masivas erupciones volcánicas que inundan su superficie con lava. Otros descubrimientos recientes sugieren que Venus todavía está volcánicamente activo.
El campo magnético de Venus es muy débil comparado con el de otros planetas del Sistema Solar. Esto se puede deber a su lenta rotación, insuficiente para formar el sistema de «dínamo interna» de hierro líquido. Como resultado de esto, el viento solar golpea la atmósfera de Venus sin ser filtrado. Se supone que Venus tuvo originalmente tanta agua como la Tierra pero que, al estar sometida a la acción del Sol sin ningún filtro protector, el vapor de agua en la alta atmósfera se disocia en hidrógeno y oxígeno, escapando el hidrógeno al espacio por su baja masa molecular. El porcentaje de deuterio (un isótopo pesado del hidrógeno que no escapa tan fácilmente) en la atmósfera de Venus parece apoyar esta teoría. Se supone que el oxígeno molecular se combinó con los átomos de la corteza (aunque grandes cantidades de oxígeno permanecen en la atmósfera en forma de dióxido de carbono). A causa de esta sequedad, las rocas de Venus son mucho más pesadas que las de la Tierra, lo cual favorece la formación de montañas mayores, profundos acantilados y otras formaciones.
Atmósfera: Venus posee una densa atmósfera, compuesta en su mayor parte por dióxido de carbono y una pequeña cantidad de nitrógeno. La presión al nivel de la superficie es 90 veces superior a la presión atmosférica en la superficie terrestre (una presión equivalente a una profundidad de un kilómetro bajo el nivel del mar en la Tierra). La enorme cantidad de CO2 de la atmósfera provoca un fuerte efecto invernadero que eleva la temperatura de la superficie del planeta hasta cerca de 460 ºC en las regiones menos elevadas cerca del ecuador. Esto hace que Venus sea más caliente que Mercurio, a pesar de hallarse a más del doble de la distancia del Sol que éste y de recibir sólo el 25% de su radiación solar.
Una circunstancia de la atmósfera venusina es que posee un comportamiento dual. En su parte alta se producen desplazamiento de nubes con vientos que oscilan entre los 350–400 Kilómetros por hora (los huracanes en la Tierra se desplazan a unos 200 kilómetros por hora). Esto hace que la parte alta sea catalogada como una atmósfera violenta, capaz de darle la vuela al planeta en apenas cuatro días. Sin embargo, la parte baja de la atmósfera es muy tranquila, con vientos de apenas 1 metro por segundo (unos 3,6 kilómetros por hora) mientras que en la Tierra , los vientos de la parte baja alcanzan unos 10 metros por segundo (36 km/h). A pesar de ello, y debido a la altísima densidad de la atmósfera en la superficie de Venus, incluso estos flojos vientos ejercen una fuerza considerable contra los obstáculos. Las nubes están compuestas principalmente por gotas de dióxido de azufre y ácido sulfúrico, y cubren el planeta por completo, ocultando la mayor parte de los detalles de la superficie a la observación externa. La temperatura en la parte superior de las nubes (a 70 km sobre la superficie) es de -45 ºC.
Exploración espacial de Venus: El planeta Venus fue el primer cuerpo del Sistema Solar tras la Luna que fue visitado por una sonda espacial. La exploración espacial de Venus comprende varias sondas americanas y soviéticas durante los años 60 y 70. El planeta dejó de ser explorado intensivamente en los años 80 y 90 y actualmente es el objetivo principal de misiones científicas europeas y japonesas. La órbita de Venus es un 28 por ciento más cercana al Sol que la de la Tierra. Por este motivo, las naves que viajan hacia Venus deben recorrer más de 41 millones de kilómetros adentrándose en el pozo gravitatorio del Sol, perdiendo en el proceso parte de su energía potencial. La energía potencial se transforma entonces en energía cinética, lo que se traduce en un aumento de la velocidad de la nave. Haciendo un símil, es algo parecido a caer en picado con un avión, y tener que aterrizar justo cuando la velocidad es mayor, lo cual hace que este tipo de trayectorias deba ser afinada con mucha precisión. Por otro lado, la atmósfera de Venus no invita a las maniobras de frenado atmosférico del mismo tipo que otras naves han efectuado sobre Marte, ya que para ello es necesario contar con una información extremadamente precisa de la densidad atmosférica en las capas superiores y, siendo Venus un planeta de atmósfera masiva, sus capas exteriores son mucho más variables y complicadas que en el caso de Marte.
Hasta la fecha ha habido 26 misiones espaciales: (Para saber más.)
Venera 1 (1961). Fracasó.
Mariner 1 (1962). Fracasó.
Mariner 2 (1962).
Zond 1 (1964). Fracasó.
Venera 2 (1965). Fracasó.
Venera 3 (1965). Fracasó.
Venera 4. (1967).
Mariner 5 (1967).
Venera 5 (1969).
Venera 6 (1969).
Venera 7 (1970). Primera en aterrizar en el planeta.
Venera 8 (1972).
Mariner 10 (1973).
Venera 9 (1975).
Venera 10 (1975).
Pioneer Venus 1 (1979).
Venera 13 (1982).
Venera 14 (1982).
Venera 15 (1983).
Venera 16 (1984).
Vega 1 (1985).
Vega 2 (1985).
Pioneer Venus Orbiter (1986).
Galileo (1989)
Magallanes (1994).
Venus Express (2005).
Historia y Mitología: El documento astronómico más antiguo que lo menciona es babilonio, de alrededor de 1600 a.C. En él se registran durante 21 años algunas observaciones de Ishtar, que es como los babilonios conocían a nuestro vecino. En India se conocía como Shukra, en China como Jīn-xīng, en Egipto como Tioumoutiri y Ouaiti (pues los egipcios pensaban que se trataba de dos cuerpos diferentes, uno de los cuales aparecía al amanecer y otro al anochecer)…. todos estos pueblos lo describen en sus registros escritos, en mayor o menor detalle.
Eso sí, ninguno se acerca a la meticulosidad del pueblo Maya: Chak ek (la Gran Estrella) era de una enorme importancia para ellos, tal vez más que el propio Sol. Posiblemente por la importancia astrológica que le otorgaban, los mayas se dedicaron a documentar el ciclo completo de las apariciones de Venus (que dura unos ocho años) con una enorme precisión. Los datos de estas observaciones se conservan aún en el Códice de Dresde. Aunque, como los otros pueblos, los mayas no sabían cuál era la naturaleza del objeto, su documentación es de lejos la más detallada de todas.
Los griegos, como los egipcios, pensaron durante siglos que se trataba de dos planetas diferentes (algo que, como recordarás, también pensaban de Mercurio). Al que aparecía al amanecer lo llamaban Phosphoros, “portador de la luz”, y al del anochecer Hesperos, “la estrella de la tarde”.
Se piensa que Pitágoras fue el primero entre los griegos en proponer que los dos cuerpos eran realmente uno solo, y a partir de ese momento ambos se unificaron en Afrodita, la diosa del amor (que estaba relacionada con la Astarté fenicia, y ésta con la Ishtar babilonia). Los romanos la convirtieron, por supuesto, en su propia diosa del amor, Venus.