Aunque la astronomía en general está en continuo proceso de revisión por los descubrimientos del cosmos que se hacen a diario, los datos de Mercurio que están empezando a llegar de la sonda Messenger quizá hagan que este artículo cambie en poco tiempo.
Mercurio es uno de los cuatro planetas rocosos del Sistema Solar, es el más cercano al Sol (57.910.000 km de media), un observador situado en Mercurio vería nuestra estrella dos veces y media más grande que desde la Tierra. También es el más pequeño (a excepción de los planetas enanos) con un diámetro ecuatorial de 4.879,4 km. No tiene apenas atmósfera (sólo se ha encontrado helio y algunas trazas de sodio, potasio y oxígeno), por esta razón si mirásemos al cielo, desde su superficie, lo veríamos negro. Y también es el único, junto a la Tierra, que tiene campo magnético importante (unas 300 veces inferior a la Tierra), por lo que se cree que el núcleo es posiblemente férrico.
Su órbita es acentuadamente elíptica lo que hace que la distancia entre el afelio y el perihelio sea bastante grande. Así la distancia mayor al Sol es de unos 70.000.000 km. y la mínima unos 46.200.000 km. En cumplimiento de la segunda ley de Kepler, la velocidad del planeta es mayor en el periherio (59 km/seg.) que en afelio (39 km./seg). Debido a esta diferencia de distancia al Sol, en Mercurio se puede observar el fenómeno en el que el Sol parece encoger hasta la mitad cuando se encuentra en su distancia más larga. Ver: leyes de Kepler
Magnitud: Mercurio es un viejo conocido de la humanidad: está suficientemente cerca de nosotros como para verlo a simple vista. Su magnitud aparente varía, pero cuando es máxima Mercurio brilla más que Sirio, por ejemplo. La observación de Mercurio por los astrónomos aficionados es complicada por la rapidez con que se oculta, próximo al sol del atardecer, y la rapidez con la que la luz solar del amanecer le hace desaparecer de la visión. Mercurio siempre va junto al Sol, desde nuestra perspectiva.
Temperatura: El lado de Mercurio que está de cara al Sol llega a alcanzar los 425º de temperatura y en la sombra bajan hasta los -170º, una caída de 600º. Los polos se mantienen siempre muy fríos y se piensa que pueda existir hielo, según las observaciones del radiotelescopio de Arecibo, en zonas de oscuridad permanente como los cráteres profundos.
Movimientos: Su movimiento de traslación es muy rápido, da una vuelta al Sol en menos de tres meses (87,97 días), en cambio el movimiento de rotación es muy lento (debido a su proximidad al Sol que lo frena), su día sidéreo (periodo de rotación sobre el eje) es de 1.404 horas (58,5 días terrestres). Este periodo corresponde a 2/3 del orbital, lo cual indica que después de dos revoluciones alrededor del Sol, el planeta gira tres veces sobre sí mismo con respecto a las estrellas. Así el cálculo nos dice que un día solar, o el tiempo que transcurre entre un mediodía y el siguiente,dura en Mercurio 2 años o 3 días sidéreos. (ver: acoplamiento orbital de marea)
Tránsito de Mercurio: Desde la Tierra sólo podemos ver transitar por delante del Sol los planetas que se hallan en el interior de nuestra órbita (Mercurio y Venus). Se produce cuando el Sol, Mercurio y la Tierra se hallan alineados, en el caso de Mercurio, aunque se encuentra del mismo lado del Sol que la Tierra cada tres meses, la inclinación entre sus órbitas (7º) hace que Mercurio no se alinee facilmente con la Tierra y el Sol.
Los tránsitos ocurren cuando los planetas se hallan simultáneamente en sus nodos respectivos (los nodos son los puntos de intersección de las órbitas de dos planetas). La Tierra pasa por estos nodos únicamente los días 8-9 de mayo y 10-11 de noviembre. El próximo tránsito de Mercurio será el 9 de mayo de 2016, en España no se observaba un tránsito desde el año 1973.
En un tránsito hay cuatro contactos. Se denomina primer contacto (primer contacto externo) al momento en el que el disco del planeta toca el borde exterior del disco solar, y el segundo contacto (primer contacto interno) cuando el planeta, ya en el interior del disco solar, cesa el contacto con el borde. De manera similar, se llama tercer contacto (segundo contacto interno) cuando el planeta toca el borde solar desde el interior, y cuarto contacto (o segundo contacto externo) cuando ya fuera del Sol, el planeta abandona totalmente el disco solar.
Amanecer Doble: En Mercurio existe el fenómeno de los amaneceres dobles, donde el Sol sale, se detiene, se esconde nuevamente casi exactamente por donde salió y luego vuelve a salir para continuar su recorrido por el cielo; esto solo ocurre en algunos puntos de la superficie: por el mismo procedimiento, en el resto del planeta se observa que el Sol aparentemente se detenga en el cielo y realice un movimiento de giro. Esto es porque aproximadamente cuatro días antes del perihelio, la velocidad angular orbital de Mercurio iguala su velocidad angular rotatoria, lo que hace que el movimiento aparente del Sol cese; justo en el perihelio, la velocidad angular orbital de Mercurio excede la velocidad angular rotatoria. De esta forma se explica este movimiento aparente retrógrado del Sol. Cuatro días después del perihelio, el Sol vuelve a tomar un movimiento aparente normal pasando por estos puntos.
Nombre: Recibió el nombre del dios Mercurio, el mensajero de los dioses, por ser el planeta más rápido en su órbita alrededor del Sol.
Estructura: La superficie de Mercurio está muy craterizada, es parecida a la de La Luna, aunque en Mercurio no hay "mares" (superficies libres de cráteres), pero sí terrazas de miles de kilómetros de extensión. De entre todos los cráteres de Mercurio el más conocido es Carolis con más de 1.000 km. de diámetro, una depresión formada por cículos concéntricos y producto del impacto de un planetesimal (un pedazo de la materia primordial)hace 4000 millones de años. También podemos observar grandes grietas, algunas podrían ser producto del impacto Carolis, y llanuras de lava (rocas fundidas procedentes del interior)
Mercurio es un planeta inerte, desde hace 3 millones de años ya no hay actividad volcánica.
Mercurio está formado aproximadamente por un 70% de elementos metálicos y un 30% de silicatos. La densidad de este planeta es la segunda más grande de todo el sistema solar, siendo su valor de 5.430 kg/m3, solo un poco más pequeña que la densidad de la Tierra. La densidad de Mercurio se puede usar para deducir los detalles de su estructura interna. Mientras la alta densidad de la Tierra se explica considerablemente por la compresión gravitacional, particularmente en el núcleo, Mercurio es mucho más pequeño y sus regiones interiores no están tan comprimidas. Por tanto, para explicar esta alta densidad, el núcleo debe ocupar gran parte del planeta (se estima que es del tamaño de nuestra Luna) y además ser rico en hierro (70 %), material con una alta densidad. Los geólogos estiman que el núcleo de Mercurio ocupa un 42% de su volumen total (el núcleo de la Tierra apenas ocupa un 17%). Este núcleo estaría parcialmente fundido, lo que explicaría el campo magnético del planeta.
Rodeando el núcleo existe un manto de unos 600 km de grosor. La creencia generalizada entre los expertos es que en los principios de Mercurio, un cuerpo de varios kilómetros de diámetro (un planetesimal) impactó contra él deshaciendo la mayor parte del manto original, dando como resultado un manto relativamente delgado comparado con el gran núcleo.
La corteza mercuriana mide en torno a los 100-200 km de espesor. Un hecho distintivo de la corteza de Mercurio son las visibles y numerosas líneas escarpadas o escarpes que se extienden varios miles de kilómetros a lo largo del planeta. Presumiblemente se formaron cuando el núcleo y el manto se enfriaron y contrajeron al tiempo que la corteza se estaba solidificando
Todavía es un gran desconocido para los científicos. Sólo ha sido explorado por la sonda Mariner 10 que lo sobrevoló en tres ocasiones durante los años 1974-75 y consiguió cartografiar un 40% de su superficie.