Portada Inicio Conceptos básicos Telescopios El Universo Sistema Solar Astrofotografía Blog
El Sistema Solar
Planetas gigantes helados
Objetos transneptunianos
Marte

Es el cuarto planeta del Sistema Solar en cuanto a su distancia al Sol (227.940.000 km ò 2 UA) y el séptimo en cuanto a su tamaño (6.794 km. de diámetro). Conocido como el planeta rojo por sus tonos rosados, los romanos lo identificaban con la sangre y le pusieron el nombre de su dios de la guerra, Marte (Ares para los griegos).

Órbita: La órbita de Marte es altamente elíptica. Esto provoca una variación de temperatura de alrededor de 30°C entre el afelio y el perihelio, lo cual influye significativamente en el clima del planeta. Si bien la temperatura promedio es de alrededor de -55°C, los orbitadores Viking descubrieron que las temperaturas de superficie varían de -143°C en invierno en los polos a 54°C en verano en el ecuador.

Cuando se halla más cerca de la Tierra, a unos 55 millones de kilómetros, Marte es, después de Venus, el objeto más brillante en el cielo nocturno. Puede observarse más fácilmente cuando se forma la línea Sol-Tierra-Marte (cuando está en oposición) y se encuentra cerca de la Tierra, cosa que ocurre cada 15 años.

A causa de la inclinación de su eje y la excentricidad de su órbita, los veranos son cortos y calurosos y los inviernos largos y fríos. Enormes casquetes brillantes, en apariencia formados por escarcha o hielo, señalan las regiones polares del planeta.

Se ha seguido el ciclo estacional de Marte durante casi dos siglos. En el otoño marciano se forman nubes brillantes sobre el polo correspondiente. Una fina capa de dióxido de carbono se deposita sobre el casquete polar durante el otoño y el invierno, al final del cual el casquete polar puede descender a latitudes de 45°. En primavera y al final de la larga noche polar, la parte estacional se va deshaciendo y muestra el casquete helado del invierno, que es permanente.

Además de las nubes de dióxido de carbono helado, en el planeta hay otros tipos de nubes. Se observan neblinas y nubes de hielo a gran altitud. Estas últimas son el resultado del enfriamiento asociado con las masas de aire que se alzan por encima de obstáculos elevados. Durante los veranos del sur son especialmente notables extensas nubes amarillas compuestas de polvo levantado por los vientos.

Estructura

La ciencia que estudia la superficie de Marte se llama areografía (de Ares, dios de la guerra entre los griegos).

El interior de Marte es conocido a través de los datos obtenidos por las sondas espaciales que lo visitaron. Se supone que posee un núcleo de alrededor de 1.700 kilómetros de radio, un manto algo más denso que el de nuestro planeta y una delgada corteza. La densidad relativamente baja de Marte cuando se la compara con la de otros planetas de tipo terrestre indica que su núcleo probablemente contiene un porcentaje bastante alto de sulfuro además de hierro, y que se encuentra en estado líquido.

Al igual que Mercurio y la Luna, Marte carece de una tectónica de placas activa; no hay evidencias de movimientos horizontales de la superficie, causantes de los pliegues montañosos tan comunes en la Tierra. Sin movimientos laterales de las placas, los puntos de tensión bajo la corteza permanecen en una posición fija con relación a la superficie; esto, junto con la menor fuerza de gravedad reinante en la superficie marciana, pudo ser la causa de la formación de Tharsis y sus enormes volcanes. Sin embargo, no hay evidencias de actividad volcánica actual, y si bien Marte pudo haber sido volcánicamente más activo en el pasado, aparentemente nunca tuvo tectónica de placas.

Atmósfera: Marte está envuelto por una atmósfera muy delgada, compuesta por dióxido de carbono (95.3%), nitrógeno (2.7%), argón (1.6%) y trazas de oxígeno (0.15%) y agua (0.03%). El promedio de la presión atmosférica en la superficie de Marte es de sólo 7 milibares (menos del 1% de la presión existente en la superficie terrestre), pero varía notablemente con la altura: de alrededor de 9 milibares en los barrancos más profundos a cerca de 1 milibar en la cima de Olympus Mons. Sin embargo, la atmósfera es lo suficientemente gruesa para soportar vientos muy fuertes y vastas tormentas de arena, que en ocasiones envuelven al planeta entero durante meses. Si bien su atmósfera está compuesta en su mayor parte por dióxido de carbono (al igual que la de Venus), el efecto invernadero en Marte es lo suficientemente fuerte como para elevar la temperatura de la superficie en sólo unos 5°C. Los estudios demuestran que Marte tuvo una atmósfera más compacta, con nubes y precipitaciones que formaban ríos.

Superficie: Sobre la superficie se adivinan surcos, islas y costas. Las grandes diferencias de temperatura provocan vientos fuertes. La erosión del suelo ayuda a formar tempestades de polvo y arena que degradan todavía más la superficie. Exceptuando a nuestro planeta, Marte exhibe en su superficie las características más interesantes de todos de los planetas de tipo terrestre; algunas son espectaculares. Olympus Mons, por ejemplo, es la montaña más alta del sistema solar, con una altura de 24 kilómetros; su base tiene un diámetro de más de 500 kilómetros y está rodeada por un acantilado de 6 kilómetros de alto. Tharsis es una inmensa elevación sobre la superficie marciana, de alrededor de 4.000 kilómetros de largo y 10 kilómetros de alto. Valles Marineris es un sistema de cañones de 4.000 kilómetros de extensión y de 2 a 7 kilómetros de profundidad. Hellas Planitia es un cráter de impacto en el hemisferio sur, de más de 6 kilómetros de profundidad y 2.000 kilómetros de diámetro. Gran parte de la superficie marciana es muy antigua y aún muestra numerosos impactos de cráteres, aunque también existen valles, sierras, colinas y planicies más recientes. El tono rojizo de su superficie se debe a la oxidación o corrosión. Las zonas oscuras están formadas por rocas similares al basalto terrestre, cuya superficie se ha erosionado y oxidado. Las regiones más brillantes parecen estar compuestas por material semejante, pero contienen partículas más finas, como el polvo.

En el hemisferio sur del planeta predominan antiguas formaciones de tierras altas con gran cantidad de cráteres, similares a las existentes en la Luna. En contraste, la mayor parte del hemisferio norte consiste en planicies mucho más jóvenes, más bajas, y con un proceso de formación mucho más complejo. Un abrupto cambio de varios kilómetros de elevación se da a lo largo del límite entre ambos hemisferios; algunos especulan que se debe a un gran impacto ocurrido poco después de la formación del planeta. Recientemente, sin embargo, algunos científicos han cuestionado la existencia real de semejante cambio de elevación.

Hay claras evidencias de erosión en muchos lugares de Marte, incluyendo grandes inundaciones y pequeños sistemas de ríos. Sin lugar a dudas, en algún momento del pasado hubo agua en la superficie; se cree que pudieron haberse formado grandes lagos o incluso océanos. Sin embargo, esto ocurrió durante un breve período y hace mucho tiempo; la edad de los canales de erosión está estimada en alrededor de cuatro mil millones de años (Valles Marineris no fue creado por la erosión del agua, sino que se formó por la dilatación y la ruptura de la corteza asociadas con la creación de Tharsis).

En un principio, Marte era muy parecido a la Tierra. Al igual que en nuestro planeta, casi todo el dióxido de carbono terminó formando parte de rocas con alto contenido de carbono. Pero al carecer de una tectónica de placas como la existente en la Tierra, Marte fue incapaz de reciclar todo ese dióxido de carbono de vuelta a su atmósfera, por lo que no pudo sostener un efecto invernadero significativo. La superficie de Marte es comparativamente más fría que la de nuestro planeta, si éste se encontrara a esa misma distancia del Sol, debido a este motivo.

Marte posee capas de hielo permanente en ambos polos, compuestas mayoritariamente por dióxido de carbono sólido ("hielo seco") mezclado con polvo oscuro. En el verano del hemisferio norte, el dióxido de carbono se sublima completamente, dejando una capa residual de hielo de agua. No se sabe si una capa similar de hielo de agua existe bajo el polo sur, ya que su capa de dióxido de carbono nunca desaparece completamente. El mecanismo responsable de la generación de las distintas capas es desconocido, pero se supone que se trató de cambios climáticos relacionados con cambios a largo plazo en la inclinación del ecuador de Marte con respecto al plano de su órbita. También es posible que exista hielo de agua oculto bajo la superficie en latitudes más bajas. Los cambios estacionales en la extensión de las capas polares generan cambios de alrededor del 25% en la presión atmosférica global (según mediciones realizadas en los sitios de aterrizaje de las Viking).


Datos básicos   Marte   La Tierra 
Tamaño: radio ecuatorial   3.397 km.   6.378 km. 
Distancia media al Sol   227.940.000 km.   149.600.000 km. 
Día: periodo de rotación sobre el eje   24,62 horas   23,93 horas 
Año: órbita alrededor del Sol   686,98 días   365,256 días 
Temperatura media superficial   -63 º C   15 º C 
Gravedad superficial en el ecuador   3,72 m/s2   9,78 m/s2 

Antes de la exploración espacial, se pensaba que podía haber vida en Marte. Las observaciones demuestran que no tiene, aunque podría haberla tenido en el pasado.

En las condiciones actuales, Marte es estéril, no puede tener vida. Su suelo es seco y oxidante, y recibe del Sol demasiados rayos ultravioletas.

 

Exploración de Marte

La primera sonda espacial en sobrevolar Marte fue la Mariner 4 en 1965. Muchas otras la siguieron, incluyendo los orbitadores y sondas de descenso Viking 1 y 2, que aterrizaron en su superficie en 1976. Dando fin a un período de más de veinte años sin ninguna misión exitosa al planeta rojo, la Mars Pathfinder aterrizó en Marte en julio de 1997, liberando al "rover" Sojourner, que recorrió cientos de metros explorando su superficie.

Por su parte, las sondas estadounidenses Mars Global Surveyor y Mars Odissey, en órbita alrededor de Marte desde septiembre de 1997 y octubre de 2001 respectivamente, siguen enviando datos y fotografías del planeta. A ambas se les sumó en diciembre de 2003 la sonda europea Mars Express, que incluye casi todos los instrumentos de la fallida misión rusa Mars 96, y cuya cámara estereoscópica ha obtenido espectaculares imágenes en 3D de la superficie marciana con una definición sin precedentes.

Las últimas sondas en visitar Marte hasta el momento han sido los "rovers" estadounidenses Spirit y Opportunity, que ya llevan más de un año operando en la superficie del planeta rojo y han realizado importantes descubrimientos sobre su evolución geológica, recorriendo varios kilómetros cada uno.

En el 2001, observaciones con el telescopio espacial Hubble revelaron que las condiciones climáticas reinantes durante las misiones Viking pueden no haber sido las típicas. Actualmente la atmósfera de Marte parece ser más fría y seca que durante las mediciones realizadas por ambas sondas de descenso. Las sondas Viking realizaron, además, experimentos para determinar la existencia de vida en Marte. Los resultados fueron negativos; sin embargo, sólo dos pequeñas muestras de suelo fueron analizadas, y se obtuvieron en regiones del planeta que no son consideradas las más favorables para el desarrollo de la vida. Más experimentos serán llevados a cabo por futuras misiones no tripuladas al planeta rojo.

Débiles campos magnéticos, amplios aunque no globales, existen en varias regiones de Marte. Este descubrimiento inesperado fue realizado por la sonda Mars Global Surveyor, pocos días después de haber entrado en órbita alrededor del planeta rojo. Probablemente se trata de remanentes de un campo magnético global que ha desaparecido; este hallazgo podría tener importantes implicaciones en la formación de la estructura interior y de la atmósfera de Marte.

La NASA anunció en marzo de 2004 que el rover Opportunity había encontrado claros indicios de que sobre la superficie de Marte fluyó suficiente agua como para permitir el surgimiento de la vida en el pasado. El descubrimiento se produjo como resultado de las exploraciones realizadas por el vehículo robótico, que descendió sobre un cráter en medio de la llanura Meridiani Planum, cerca del ecuador marciano, en enero de ese año, tres semanas después de que su gemelo Spirit amartizara en el cráter Gusev, ubicado en el extremo opuesto del planeta rojo.

Satélites de Marte

Marte posee dos satélites. Son pequeños y giran rápido cerca del planeta. Esto dificultó su descubrimiento a través del telescopio. Deimos es el menor y más lejano de los dos; tiene un diámetro de apenas 12,6 kilómetros. Orbita a 23.459 kilómetros del planeta rojo en poco más de 30 horas. Phobos es el mayor; orbita a 6.000 kilómetros de distancia de Marte cada 7 horas y media, y tiene un diámetro de 22,2 kilómetros.

En la mitología griega, Phobos y Deimos son los hijos de Ares (Marte) y Afrodita (Venus). "Phobos" es el equivalente griego de la palabra "miedo". "Deimos" es el equivalente griego de la palabra "pánico". Phobos fue descubierto el 12 de agosto de 1877 por Asaph Hall, y fotografiado a corta distancia por las sondas Mariner 9 en 1971, Viking 1 en 1977, y Phobos 2 en 1988. Deimos fue descubierto el 10 de agosto del mismo año por Hall, y fotografiado de cerca por la sonda Viking 1 en 1977.

Deimos y Phobos están compuestos de rocas ricas en carbono (al igual que cierto tipo de asteroides) e hielo. Ambos exhiben gran cantidad de cráteres y probablemente se trata de asteroides perturbados por la gravedad de Júpiter que fueron "capturados" por Marte. Se especula que su origen fue el sistema solar exterior, y no el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter.

La característica mas sobresaliente de Fobos es el cráter Stickney, que mide 10 km de diámetro. Su superficie está plagada de surcos de poca profundidad, que tienen una anchura entre 100 y 200 metros, y una profundidad de 20 o 30 metros.

Los pequeños fosos con bordes levantados, alineados en formaciones paralelas, podrían ser puntos en que el gas escapó del hielo subterráneo a través de fisuras. Fobos pudo haberse manifestado entonces como un cometa.

El enorme cráter de Fobos fue producido por un choque que estuvo a punto de destruirlo por completo.

Phobos orbita alrededor de Marte por debajo del radio de órbita sincrónica; por eso, visto desde el planeta rojo, sale por el oeste, se mueve muy rápidamente a través del cielo y se pone en el este, dos veces por día. La órbita de Phobos es tan cercana a Marte, que en muchos lugares de la superficie marciana la luna nunca aparece por encima del horizonte. En realidad, Phobos describe una espiral descendente, que lentamente lo acerca hacia la superficie de Marte. La acción de la gravedad marciana está disminuyendo la altura de la órbita de Phobos a un ritmo de casi 1,8 metros por siglo. Esto implica que en aproximadamente 50 millones de años, la luna impactará en la superficie de Marte, o más probablemente, se fragmentará formando temporalmente un anillo alrededor del planeta.

Deimos parece ser relativamente liso cuando se contempla a distancia. Sin embargo, en la realidad está salpicado de pequeños cráteres rellenos de materiales finos. Sus dimensiones son de 16x12x10 km. A diferencia de Fobos, Deimos no tiene ni un solo cráter mayor de 2,3 km de diámetro.

El gran parecido entre Fobos y Deimos con un determinado tipo de asteroides hace pensar que Marte ha captado dos de ellos, y más si tenemos en cuenta que el cinturón principal de planetoides está un poco más allá de la órbita de Marte.

Perturbaciones generadas en Júpiter podrían haber empujado algunos cuerpos menores hacia las regiones interiores del sistema solar, favoreciendo así el proceso de atracción. Sin embargo la forma de las órbitas de Fobos y Deimos son muy regulares y casi coincidentes con el plano ecuatorial de Marte, por lo que hacen improbable esta explicación.

Otra hipótesis es que ambos satélites hayan nacido de la ruptura de un único satélite orbital alrededor de Marte, como testimonia su forma. Pero aún en el caso de que hubieran surgido de un solo objeto partido por un impacto, sus orígenes se remontan a miles de millones de años.

Referencias web:

Para saber más: