Urano y Neptuno han sido considerados por los científicos como una subclase separada de planetas gigantes, gigantes helados, también denominados planetas Uranios, debido a su estructura principalmente compuesta de hielo, roca y gas. Se diferencian de gigantes gaseosos "tradicionales", como Júpiter y Saturno, porque su proporción de hidrógeno y helio es mucho más baja, principalmente por su mayor distancia al Sol.